No sabía cómo plantear este artículo, ya que en un principio lo planteé como una comparación entre el de Madrid y el de Barcelona. Pero creo que es mejor dar una visión global de ventajas e inconvenientes actuales y posibles mejoras basándome en ambas ciudades, por no tener datos actualizados de más
La primera y más importante es la precariedad de los billetes. ¿Por qué siguen siendo de usar y tirar? Antes o después (entre 1 día y 1 año) los terminamos tirando y comprando nuevos. ¿Cuándo harán unas billetes recargables? Para los turistas es bueno tener algo caduco, pero para los residentes en una ciudad es un gasto estar tirando un billete cada mes, como norma general. Con una tarjeta recargable simplemente cuando renueve el abono transporte meto mi tarjeta y actualizo la información sobre mis viajes pendientes. Sí, es un coste inicial alto, pero, ¿cuánto cuesta cada billete y su reciclado y contaminación provocada por el abandono de los mismos en cualquier calle de la ciudad? Que lleguen los billetes inteligentes, por favor.
Por otro lado la ventaja de poder usar el mismo billete en cualquier medio de transporte me parece genial. E incluso el hecho de poder hacer transbordo entre ellos durante un espacio de tiempo razonable. Por ejemplo en Barcelona puedes cambiar de metro a tren y a autobús durante 1:15 horas desde que validaste billete en cualquiera de ellos.
Otra cosa que me da mucha rabia es que no tengan en cuenta los flujos de gente en el metro. Hay muchas estaciones que tienen la entrada por la izquerda y por ende la salida por la derrcha. ¿Por qué ponen las escaleras para bajar a la derecha y las de subir a la izquierda? Esto provoca que todos los pasajeros se tengan que cruzar entre los tornos y las escaleras. Algo tremendamente fácil de solucionar con un simple cambio de sentido de las escaleras mecánicas. Hay estaciones incluso con dos tramos de escaleras que a lo anterior hay que añadirle otro cruce entre ambos tramos, que también se solucionaba cambiando el primer tramo de sentido. ¿Algún día pensarán en la usabilidad urbanística?
Algo que me sorprendió al llegar a Barcelona es que la entrada al vagón de metro no está a la altura del andén, es como los cercanías madrrileños, hay que subir 1 escalón. No tengo ni idea a qué es debido esto, pero podrían aumentar la altura del andén, que los primero días le daba unas patadas al metro cuando quería entar que casi entraba con la cara por delante. Además esto perjudica seriamente la accesibilidad. Solo algunas estaciones cuentan con una rampita a la altura del primer vagón para facilitar permitir el acceso con silla de ruedas. Y esas estaciones son las únicas que cuentan con ascensor para el mismo propósito. Por tanto los discapacitados catalanes solo pueden viajar a contadas estaciones de metro.
¿Habéis descubierto alguna deficiencia en el transporte público de vuestra ciudad y os gustaría comentarla?













Mayo 6th, 2009 at 11:17
Precisamente el fin de semana pasado estuve en Lisboa y me sorprendieron sus billetes recargables de “papel”. 1,20 el primer billete y 0,80 cada recarga de un viaje sobre ese billete. Por contra tienen un complejo sistema tarifario que no llegué a entender en un rápido vistazo. En São Paulo la tarjeta recargable (en dinero, no en viajes) costaba 8 euros, con 8 euros ya cargados (si no recuerdo mal). Se podían hacer transbordos de autobuses durante 4 horas y si te montabas en metro después del bus costaba un poco menos (pero costaba). En Madrid da pena que YA tengamos instalados los lectores RFID en autobuses y metro y no hayan puesto en marcha aún los abonos transporte con RFID que prometieron y algún nuevo billete recargable con RFID. El RFID agilizaría la entrada de pasajeros en todos los casos y el transbordo animaría a la gente a usar el autobús en vez de el metro o el cercanías en zona A.
Mayo 6th, 2009 at 11:20
¡Ah! Y de “estaciones accesibles” me pasé un buen tiempo mirando el plano de Metro de Madrid lo inutil que resultaban los lugares donde había ascensores… pero ahora el panorama ha cambiado para mucho mejor.